David
nació el 16 de septiembre de 1988, en la Clínica
Belén, de Madrid, fue un parto natural y a término.
Es nuestro único hijo, cuando al nacer le
diagnosticaron una mal formación llamada Extrofia
Vesical e inmediatamente se lo llevaron a otro hospital
se nos vino el mundo encima.
Los tres primeros años fueron muy difíciles y duros,
por nuestro desconocimiento de la enfermedad y porque
consideramos que el niño no estuvo debidamente
atendido. El doctor que le trataba le operó a las 48
horas de nacer del cierre primario de la vejiga. Apenas
cumplidos los tres años, dicho doctor se traslada a
otra ciudad (Hospital General de Vigo) y por fin
logramos contactar con el doctor E. Jaureguizar (nos
habían hablado de él en nuestras frecuentes visitas a
urgencias, en la Clínica de La Zarzuela).
Inmediatamente fue operado de urgencia, de una litiasis
vesical (piedra) producida por las continuas infecciones
urinarias padecidas durante dos años.
A partir de entonces, nuestra calidad de vida y nuestras
esperanzas de futuro mejoraron muchísimo, nosotros
empezábamos a comprender y el niño no se ponía
enfermo.
Pero lo mejor que nos ha pasado, en los últimos años,
ha sido conocer la Asociación, conoceros a vosotros,
saber que no estamos solos, que podemos hablar con
alguien que nos entiende, con nuestros mismos problemas
e inquietudes. Para David ha sido muy importante la
convivencia en Benageber y poder conocer a tantos chicos
y chicas con su mismo problema.
Por último, me gustaría resaltar la valentía y
serenidad que demuestra DAVID en los peores
momentos,(hospitalizaciones, etc.) superando con creces
la de sus padres.
Estamos muy orgullosos, es un chico estupendo.
Muchas gracias, por vuestro apoyo y esfuerzo. Un saludo.
Nieves, Jesús y David